Monday, 21 June 2021

Discriminación hacia la comunidad LGBT+

     Dentro de mi familia, en mi ciudad, en mi estado, en mi país e incluso en gran parte del mundo, la identidad sexual o de género más allá de lo heterosexual y lo binario de nacimiento, han generado alteraciones y movimientos dentro de las sociedades.

"El término LGBTIQ+ está formado por las siglas de las palabras lesbianagaybisexualtransgénerotransexualtravesti, intersexual y queer. Al final se suele añadir el símbolo + para incluir todos los colectivos que no están representados en las siglas anteriores. Estas siglas han evolucionado a lo largo de los años. Si bien al principio eran solo LGB, en los últimos años se han incorporado nuevos conceptos para hacer referencia a otras identidades de género y orientación sexual." (Vila, 2019).


Nos preguntamos ¿Por qué las identidades sexuales y de género más allá de la "heternonorma", reciben mayormente respuestas agresivas, discriminatorias o excluyentes?


En el libro "Derechos humanos, amor y sexualidad desde la perspectiva de género", Fonseca comparte acerca de la "dispersión de las sexualidades" donde "la homosexualidad, bisexualidad, lesbianismo, heterosexualidad, travestismo, transexualidad y transgenerismo, son algunas manifestaciones de este proceso. La dispersión de las sexualidades choca con las concepciones tradicionales del género y las regulaciones sociales, morales y políticas, dando lugar a conflictos entorno a lo que se considera normal y anormal en ámbitos de la sexualidad." (Fonseca, 2013, p. 16).

Pero la discriminación, incomprensión y agresión se intensifican al hablar de género y transexualidad.

Fonseca habla acerca de los roles sociales que se asignan a personas nacidas con cuerpos masculinos o con cuerpos femeninos y cómo están determinados por constructos sociales y como aquello que conocemos como hombre y como mujer no son realidades naturales, sino culturalmente construidas.

"La mentalidad discriminadora no solo busca aislar o marginar a quien considera diferente, sino que puede llegar al deseo de aniquilamiento, en la medida en que lo distinto parece representar una amenaza para sus propios valores y creencias." (Fonseca, 2019, p. 19).

En el informe de crímenes de odio por homofobia de Notiese, "Salud, sexualidad, sida, 2011", se reporta que entre enero del 1995 y junio de 2009, en México se registraron 705 crímenes de odio por homofobia, de los cuales 605 asesinatos se cometieron en contra de hombres, 22 en contra de mujeres y otros 78 contra personas transgénero o transexuales. Sin embargo, por la dificultad de mostrar las cifras exactas, se calcula que la cifra asciende a 2,051 personas asesinadas por tener una preferencia sexual distinta a la heterosexual.

Sin embargo, el daño no termina ahí. Las agresiones de menor grado como burlas, exclusión e invalidación por parte de la sociedad de manera continua, ha llevado a más de un 65% de la población transexual y un 48% de la población LGB (lesbianas, gays y bisexuales) a ideaciones e intentos suicidas según la ENDOSIG (Encuesta sobre Discriminación por motivos de Orientación Sexual e Identidad de Género) en su estudio realizado nacionalmente en 2018.

 

Alisa Winton y Ricardo Hernández Forcada, en su libro de "Diversidad sexual, discriminación y violencia", comparten como antes del año 1993, los términos de sexualidad o diversidad sexual no estaban presentes en ningún instrumento internacional de derechos humanos, excepto en la Convención de los Derechos del Niño, y como las lesbianas de los movimientos feministas fueron quienes abrieron el debate sobre los derechos sexuales de personas no heternormadas o personas sexualmente diversas. A penas en el año 1990 se logró que la Organización Mundial de la Salud excluyera a la homosexualidad de la Clasificación Internacional de Enfermedades, más aun hoy, varios países de las Naciones Unidas penalizan las prácticas homosexuales con leyes contra la sodomía.

"Hasta la década de los noventa se visibilizaron en la región grupos y personas en las principales ciudades latinoamericanas, interesados en el debate sobre los derechos sexuales. Además se impuso la designación de lesbiana, bisexual y gay, se abandonó la categoría homosexual, aparecieron categorías relacionadas con la diversidad sexo-genérica y se empezó a hablar de travestis, transexuales e intersexuales." (Hernández y Winton, 2018, p. 14). Gracias a estos grupos, se establecieron las primeras organizaciones autónomas “trans” priorizando el poner un fin a la violencia transfóbica, el abuso policial, el tratamiento y la prevención del VIH/SIDA y las leyes de identidad de género.

En el año 2001 se integra la cláusula de "No discriminación" en el artículo primero de la Constitución Política de los Estados Unidos Mexicanos y es hasta el 2001 que se especifica la "no discriminación por preferencias sexuales" en estas cláusulas.

Más aun con todas las leyes que ya se han instituido, la discriminación y violencia hacia las personas dentro de la comunidad LGBT+ continua con agresiones físicas, sexuales, hostigamiento, invalidación, exclusión e incluso llegando a radicales por crímenes de odio teniendo un enfoque enfático hacia las personas transexuales o transgénero.

Es por eso que, hoy en día, las manifestaciones en pro de la visibilidad y reclamo por justicia y respeto hacia las y los miembros de la comunidad continúan realizándose de mil maneras; marchas, arte, literatura, películas, redes sociales y todo un mes que está destinado a recordar que existimos, informar acerca de lo que somos y lo que exigimos, y conmemorar a todas las personas de la comunidad que han dado su vida por la libertad de las y los demás conformantes del LGBTIQ+.

Y es gracias a estas manifestaciones (y por supuesto, a todas las personas que dentro y fuera de la comunidad LGBT+ que han luchado por los derechos y la libertad de las y los integrantes) que hoy existe el progreso que existe.

Más aún existe la discriminación, agresión y abusos en general hacia las personas fuera de la heteronorma.

La solución a esta problemática, sin lugar a dudas, tiene una relevancia exponencial ya que las personas dentro de la comunidad LGBT+ abarcan entre un 6% y un 10% aproximado de la población total en el planeta (sin considerar a todas las personas que no han “salido del closet” por inseguridad u otras), alrededor de todas las culturas, todas las sociedades, desde las más progresistas hasta las que lo penalizan con cárcel o inclusive la muerte.

 


Como el problema abarca tantos distintos escenarios y tantos de ellos en los que las acciones que hoy sugeriré no tienen alcance de influencia, propongo enfocar la atención a un impacto con las personas cercanas tales como la familia, amigas y amigos o comunidad. Esta propuesta se basa en llevar a cabo una manifestación diaria, en medios seguros, con la gente en la que confiar y contar.

Siendo parte o no de la comunidad LGBT+, el discurso, reflexión, visibilidad y recordatorio de que la orientación o identidad sexual y/o de género, no es una amenaza para nadie, pero que la amenaza sí es la sociedad que castiga y reprime una expresión más de lo humano, es indispensable como práctica diaria.

Así que mi propuesta va hacia la invitación a llevar a cabo una manifestación a través del arte, la escritura, el habla, la reflexión, el diálogo o cualquier otro medio de manifestación diariamente, en medios seguros, con la gente en la que confiar y contar. Abrir el diálogo, hablar y seguir recordando una y otra vez que las personas que conforman al LGBTIQ+ merecen libertad y seguridad, merecen respeto, merecen oportunidades y merecen amor.

En definitiva, esta solución no es a corto plazo pues lleva ya años de lucha y de manifestación esta propuesta, más Roma no se creó de la noche a la mañana, ni tampoco este movimiento ni nada en realidad. Es por eso que hoy y mañana y por el resto del tiempo que sea necesario, una manifestación diaria será como un ladrillo más en la construcción por un futuro más incluyente, menos heteronormado y más libre para todas, todos y todes.

Esa es mi propuesta. Una manifestación diaria en pro de la visibilidad por la comunidad LGBTIQ+.





RERENCIAS:

Sunday, 9 May 2021

INTELIGENCIA EMOCIONAL EN LAS RELACIONES FAMILIARES

La inteligencia emocional es la capacidad que tenemos los seres humanos para reconocer nuestras emociones y las de los y las demás y poder controlar nuestras acciones a partir de esa conciencia.

La inteligencia emocional no es innata, por lo tanto es una habilidad que tiene que aprenderse y desarrollarse, practicarse. Pues las emociones sí son innatas pero el poder controlar cómo las expresamos es de lo que estamos hablando.

“Cuando digo controlar las emociones, quiero decir las emociones realmente estresantes e incapacitantes. Sentir emociones es lo que hace a nuestra vida rica.” (Daniel Goleman, 1995).


¿Por qué querríamos gestionar nuestras emociones?

O quizás la pregunta correcta sea ¿Para qué? ¿Con qué objetivo?

Creo que poner una intención clara a las metas sirve como motivación y comprender el porque a la atención del desarrollo de nuestra inteligencia emocional es una forma efectiva de direccionar la energía a ese objetivo.


La familia es un constructo social que se encarga de la contención y la crianza de un ser humano, muchas veces desde el nacimiento, otras veces desde la infancia. Lo que prevalece es el compromiso de la contención para ese infante, lo cual incluye a la inteligencia emocional como parte del proceso.

"Las personas más cercanas a los niños, servirán de modelo a seguir, transmitiendo de modo inconsciente, las maneras de expresar las emociones, las maneras de hablar sobre ellas, las maneras de pensar sobre ellas y de actuar ante ellas.” (Educa-aprende, 2014)

Por eso es importante volver conscientes a nuestras emociones, para poder cambiar patrones y darles una dirección más sana a la hora de relacionarnos, ya sea con nosotras y nosotros mismos, o con las demás personas y en este caso, refiriéndonos específicamente a los y las integrantes de nuestra familia.


En este blog buscaré exponer una propuesta para el desarrollo de la inteligencia emocional y habilidades sociales con el propósito de dar herramientas para una comunicación más sana en las relaciones sociales, más específicamente, en las relaciones familiares. Ya que es en la familia donde la inteligencia emocional comienza su desarrollo y tiene su primer impacto el cual, acompañará al infante por el resto de su vida y su desarrollo psicoemocional.

 En mi familia el concepto de inteligencia emocional no es nuevo, ya que mi madre es psicóloga Gestalt especializada en la crianza y el desarrollo emocional de los infantes (claro que eso incluye el trabajo con las mamás y los papás), mas aún así, nuestra comunicación a lo largo de los años, ha tenido muchas dificultades y golpes bajos debido a la falta de empatía que se cruza entre nuestras relaciones. Sabemos que todos los integrantes de la familia tenemos responsabilidades, sueños y también dificultades diarias, pero a la hora de comunicarnos, nos olvidamos de nuestro propio estado emocional e ignoramos el del otro percibiendo cada movimiento como un acto de agresión y algo personal. La tensión se apodera de la relación y los problemas crecen, la transmisión de ideas comienza a ser agresiva aún sin la intención de serlo... Y todo esto tan solo por no tener una comprensión de nuestras propias emociones y nuestra falta de empatía.

La empatía es un punto crucial en la comunicación no violenta y esta también es una habilidad que se aprende y se practica en el día a día. Significa que no es innata, por lo que requiere de más atención y esfuerzo.

"La empatía y el comportamiento social hay que enseñarlos, practicarlos y reforzarlos desde la niñez. Y eso supone trabajar los valores que expresan ese movimiento interno que suscitó el comprender y sintonizar con la otra persona, si no, la empatía es algo pobre.” (Juani Mesa, 2017).

Daniel Goleman hace todo un estudio a profundidad acerca de la empatía, en la que la divide en dos elementos principales: La conciencia social (lo que sentimos sobre los otros) y la aptitud social (lo que hacemos por los demás).

Y después la divide en 4 específicas competencias:

  1. La comprensión de los demás (la escucha y atención, la sensibilidad, el apoyo a los demás).
  2. Desarrollo de los demás (reconocer el éxito y las cualidades ajenas, retroalimentación constructiva al entorno).
  3. Orientación al servicio (entendimiento y observación del entorno).
  4. Comprensión social (conocer el contexto y tener un sentido de reflexión claro y culto).

La comunicación no violenta, o comunicación asertiva es una de las claves para el éxito en las relaciones sociales, y en este caso específicamente, para las relaciones intrafamiliares.

Algo que pasa mucho y uno de los factores por los que las discusiones se vuelven hábito dentro de las familias, es precisamente la falta de comunicación asertiva ¿Sabemos lo que queremos comunicar? A veces sí, pero lo hacemos de las formas incorrectas hiriendo por accidente a las personas con las que vivimos. O a veces ni siquiera sabemos lo que queremos comunicar porque no estamos en contacto con nuestros propios sentimientos.

Marshall B. Rosenberg ha dedicado su vida al estudio de la comunicación no violenta

“Juicios moralistas que implican incorrección o maldad por parte de personas que no actúan en armonía con nuestros valores. Culpa, insultos, humillaciones, etiquetas, criticismo, comparaciones y diagnósticos son formas de juicios. (Los juicios moralistas no deben confundirse con los juicios de valor en cuanto a las cualidades que valoramos). El uso de juicios moralistas está caracterizado por una forma impersonal de expresarse que no requiere revelar lo que sucede dentro de uno. Esta forma de hablar resulta en que nuestra atención se enfoca en clasificar, analizar y determinar niveles de incorrección, en lugar de enfocarse en lo que nosotros y los demás necesitamos y no estamos obteniendo". (Rosenberg, 2006).

Él propone un ejercicio bastante sencillo para comenzar a practicar la comunicación no violenta.

El ejercicio se basa en seguir un procedimiento específico a la hora de transmitirle a la otra persona cuando algo que ellas o ellos hicieron, te lastimó de alguna manera y en lugar de responder con la misma agresión, Marshall nos deja un material muy útil y sensible para estos casos.

Consiste en seguir el código "OSNeP":

  • Observación (ej: "Observo que me gritaste cuando me pediste que recogiera mi ropa del suelo").
  • Sentimiento (ej: "Siento miedo y tristeza de que me grites").
  • Necesidad (ej: "Necesito sentirme segura y que creas en que puedo entender lo que me dices aún sin gritar").
  • Petición (ej: "Te pido por favor que me pidas las cosas con más calma y creyendo en mi capacidad de entendimiento").
Es un ejercicio básico mas, a la hora de llevarlo a cabo resulta más difícil de lo que se creía.

 Aquí dejo el link al video (en inglés pero subtitulado) de una conferencia que dio Rosenberg:


Atrevernos a conectar con nuestras emociones a veces puede ser difícil, tememos a lo que podamos encontrar, tememos el sentirnos malas personas y sobre todo a estar equivocadas o equivocados. Pero el hacerlo es el primer paso para una comunicación más asertiva y por lo tanto, una forma de relacionarnos más sana e inteligente emocionalmente en nuestra familia y entorno.

Estar en conexión con nuestro mundo emocional nos permitirá tener la suficiente capacidad empática como para poder comprender el mundo emocional de otros y así poder comunicarnos desde la comprensión y la calma.

“¿Cómo expresamos nuestros sentimientos ante un conflicto? ¿Qué necesidades originan esas emociones? ¿Qué esperamos de nosotros mismos y de los demás? ¿Cómo se sienten realmente los que nos rodean? A partir de la identificación de las necesidades y mediante técnicas de escucha y expresión, la comunicación no violenta genera entornos de empatía y sinceridad beneficiosos para acercarnos los unos a los otros y convertir nuestras relaciones en aquellas que realmente anhelamos, tanto en casa como en el trabajo.” (Pilar de la Torre, 2018). 



 ¡MUCHAS GRACIAS POR LEER! Espero que esta información y propuesta le pueda ser útil a muchas familias que estén lidiando con una falta de comunicación asertiva.


REFERENCIAS:

Marshall B. Rosenberg (2006). Comunicación no violenta: Un lenguaje de vida. Gran Aldea Editores.

Pilar de la Torre (2018). Fundamentos y prácticas de comunicación no violenta. Arpa.

Daniel Goleman (1995). La inteligencia emocional. Kairós, S.A.

Ávila, M. (2019). ¿Inteligencia emocional? Su importancia en el desarrollo personal.

Ayuso, M. (2016). La inteligencia emocional en el trabajo.

Bisquerra, A. Rafael. (2007). Educación emocional y bienestar. Barcelona. Editorial Praxis.

Campos, C. (2017). Empatía y habilidades sociales. Educa-aprende. (2014). Inteligencia

emocional en la familia: Educación emocional en la familia.

García, S. (2019). ¿Qué es la inteligencia social y por qué deberían enseñarla en las

escuelas?

Goleman, D. (1995). La Inteligencia Emocional. Buenos Aires, Argentina. Editorial Kairós.

Goleman, D. (2005). Inteligencia emocional en el trabajo. Barcelona, España. Editorial

Kairós.

Jiménez, M. (2019). Qué es la Inteligencia Emocional: Cómo aplicarla en tu entorno

laboral.

Linares, R. (2020). La inteligencia emocional: ¿Se puede desarrollar?

M. Ávila, M. (2019). ¿Inteligencia emocional? Su importancia en el desarrollo personal.

Mayer, J. D., y Salovey, P. (1990). Emotional Intelligence. Imagination, Cognition and

Personality, 9 (3), 185-211

https://www.youtube.com/watch?v=C50SD-SDBKg

Discriminación hacia la comunidad LGBT+

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